Aprovecha espacios para organizar habitaciones compartidas

Maite Córdova Vena · 21 septiembre, 2018
El ingrediente principal de la fórmula mágica para conseguir un buen uso del espacio en las habitaciones compartidas es el orden; este debe primar, por encima de todo. 

Independientemente del tamaño de la vivienda, siempre se desea aprovechar el espacio al máximo para obtener mayor cantidad de beneficios. Ahora, en los hogares donde el número de habitantes es superior al espacio disponible, resulta aún más necesario aprovechar los espacios para organizar habitaciones compartidas.

Por lo general, las habitaciones compartidas se suelen tener por un sinónimo de fraternidad. Esto se debe a que, es muy común que los hijos de una misma pareja compartan habitación.

Sin embargo, lo cierto es que muchas personas pueden llegar a compartir habitación sin ser familia o pareja; este viene a ser el caso de los estudiantes que se alojan en residencias durante el curso académico. La razón de ello es que el costo de una habitación individual no siempre es asequible, por tanto, se opta por compartir una.

En este tipo de habitaciones es fundamental que todo esté dispuesto de la forma correcta, para obtener el mayor confort posible. Pero, ¿Cómo se puede lograr esto? A continuación, te revelaremos los trucos.

La clave del éxito

Cuando se debe disponer de un espacio para compartir, lo primero que se debe tener en cuenta es el orden. Este es un elemento que permite no solo estructurar todo con facilidad sino también, realizar modificaciones inteligentes (en caso de ser necesarias).

Muebles de habitaciones compartidas.

Por otra parte, el orden permite que cada persona identifique y distribuya sus objetos personales y se instale con comodidad, sin restar espacio a otro. Esto está estrechamente relacionado con una disposición eficiente de las distintas piezas del mobiliario e, incluso, los accesorios, a fin de obtener beneficios y, por supuesto, equilibrio visual.

Muebles para habitaciones compartidas

Los muebles que se colocan en las habitaciones compartidas hoy en día, suelen estar hechos a la medida y tienen, como  característica principal, su polivalencia; es decir, que tienen varios usos. Por ejemplo, una superficie puede desplegarse y funcionar como escritorio, pero luego, al plegarse nuevamente, se convierte en una puerta.

Este tipo de muebles resultan muy prácticos y, en algunos casos, incluyen piezas portátiles (con ruedas), para otorgar algo más de dinamismo y libertad al usuario. Un ejemplo de ello, son las sillas y las librerías rotatorias.

En cuanto a las camas, por lo general, se suele optar por las literas, en su amplia diversidad de modelos. En este sentido, muchos muebles de diseño aprovechan los espacios entre cama y cama para distribuir cajones, estanterías u otros elementos.

Accesorios para habitaciones compartidas

Evidentemente, los accesorios clave en las habitaciones compartidas vienen a ser los organizadores (cajas, cestos, bolsas). Estos se pueden colocar en cualquier rincón, estantería, armario e, incluso, debajo de las camas.

Aunque, no siempre es necesario esconderlos todos de la vista, pues pueden funcionar como parte de la decoración. En el caso de que la habitación sea pequeña, lo más conveniente será guardarlos para no saturar el equilibrio visual.

Cestos para la habitación.

Por otra parte, es conveniente incluir más elementos que puedan colocarse ‘al aire’ ya que permiten conservar mayor cantidad de espacio libre para circular por la habitación. Este viene a ser el caso de las lámparas de pared o de pinza y las estanterías.

En lo que respecta a las estanterías, las más convenientes son las simples, sin puertas, ya que ‘cierran’ menos los espacios a nivel visual. Por supuesto, hay que intentar no saturarlas con demasiados objetos.

Las estanterías pueden resultar muy útiles incluso a modo de mesa de noche, por lo que es evidente que resultan una buena solución para diversas situaciones, no solo en lo que respecta a colocar libros.

Algunos trucos

  • Para disimular un poco el hecho de que la habitación es pequeña, se puede colocar una pieza llamativa que funja como centro de atención. Puede ser un objeto decorativo, un mueble, etcétera.
  • Las paredes deben tener, preferiblemente, colores claros y neutros, para brindar mayor sensación de amplitud y luminosidad.
  • En este mismo sentido, las cortinas deben ser poco tupidas, para no ‘achicar’ la habitación. Muchas personas optan por prescindir de las cortinas y optan por los estores y persianas directamente.
  • Aunque este es uno de los enemigos del feng shui, se puede incluir un espejo en la habitación para ‘agrandarla’.
  • Resulta fundamental evitar todos aquellos accesorios exagerados que puedan dificultar el paso o bien, estorbar de algún modo. Un ejemplo de ello vienen a ser los peluches gigantes.
Literas para una habitación compartida.

Otras consideraciones

Además de todo lo visto anteriormente, recuerda que es necesario cuidar las zonas de paso. Procura mantener lo imprescindible tanto en lo que respecta a muebles como a objetos decorativos se refiere.

Cuidar el equilibrio te ayudará a realizar un uso eficiente del espacio. Busca soluciones inteligentes y no te precipites a la hora de tomar una decisión.