Ideas para distribuir un dormitorio principal

17 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
Te vamos a dar algunas ideas para que hagas de tu dormitorio principal ese lugar íntimo y confortable que todos desearíamos tener; y lo mejor de todo, no hará falta que seas un profesional del diseño para conseguirlo.

En el dormitorio principal, el elemento más importante es la cama. Una vez ubicada, se puede organizar el espacio para colocar el resto de zonas: un espacio de trabajo, un lugar de guardarropa, un rincón de lectura…

Esta estancia es un espacio íntimo que se concibe como un refugio, lejos del bullicio, en el que se busca encontrar descanso. Todo gira en torno a la comodidad, y la cama es el elemento central.

Es por ello, que a la hora de planificar la distribución de la casa, es muy importante elegir bien la habitación destinada al dormitorio principal, teniendo en cuenta la orientación y hacia dónde da la ventana.

También es fundamental que el dormitorio esté despejado, así que el sistema de almacenaje debe ser eficaz para que permita organizar la ropa y los complementos en un espacio, que por lo general suele ser escaso.

El dormitorio principal: una habitación polivalente

Colocar un columpio en el dormitorio.

En la actualidad, el dormitorio se ha convertido en un espacio multifuncional en el que, además de dormir y reponerse, es posible leer, escuchar música, trabajar, desayunar…

Es por ello que alrededor de la cama se distribuye otro tipo de mobiliario: una mesa de estudio, una mesa para el televisor, una butaca para leer… Incluso, si hay espacio suficiente, se puede integrar un baño o un vestidor.

Orientar la cama

Materiales naturales para la decoración de un dormitorio.

Para colocar la cama en el lugar adecuado, se debe tener en cuenta la forma del dormitorio y la situación de la puerta y la ventana. Lo más estético, aunque no siempre es posible conseguirlo, es encararla hacia la puerta o hacia las vistas; por ejemplo, hacia una terraza o un paisaje exterior bonito.

La cama también se puede situar en paralelo a la ventana para aprovechar la luz natural, evitando ubicarla debajo de ella o en el paso de la corriente de aire. El cabecero es preferible que esté contra una pared.

Colocación de la cama según la planta del dormitorio principal

En una planta cuadrada es posible situar la cama en una pared lateral y ocupar el lienzo opuesto al cabecero con un armario grande, exento o empotrado. A ambos lados de la cama, la ventana y la puerta crean una corriente de aire que no debe interferir en nuestro descanso.

Una planta rectangular permite encarar la cama hacia las ventanas e instalar a un lado un frente de armarios empotrados del suelo al techo. La planta en L admite más posibilidades, ya que nos permitiría incluir una librería, un rincón para el estudio, la lectura…

Orden en el dormitorio principal

Para no alterar la paleta de color, muchos esconden las portadas de sus libros.

En esta estancia se suelen guardar muchas pertenencias: la ropa, el calzado y los complementos, pero también joyas, libros o fotografías. Distribuyendo bien los armarios y estanterías se ganará mucho espacio y capacidad para almacenar y exponer objetos.

Una de las mejores opciones para ordenar la ropa es hacer un vestidor. Aunque cuando la habitación no es suficientemente grande, se puede tomar espacio al pasillo o a un cuarto de baño.

Otra opción que ofrece mucha capacidad es instalar un frente de armarios empotrados. Si se dispone de un techo suficientemente alto, un armario a medida enmarcando la cama con un altillo en la parte central permite ganar metros a la habitación.

Y ahora, ¿dónde guardamos los libros y otros objetos personales? Dependiendo del espacio, se puede poner una librería ocupando todo un frente, o bien instalar una columna-librería aprovechando un hueco entre un armario y la pared. El espacio que queda libre bajo un ventanal es también un buen lugar para colocar estanterías o un armario con cajones.

Mobiliario adicional

Decoración original para el dormitorio.

Una vez se haya distribuido el mobiliario principal, es el momento de pensar en los muebles auxiliares. Un sinfonier, una cómoda o una cajonera pueden completar la capacidad de almacenaje de un armario.

En el dormitorio resulta muy cómodo contar con una superficie al lado de la cama para poner una lámpara y objetos de uso diario. Cuando no hay mucho espacio, se pueden sustituir las mesillas por dos baldas voladas y optar por unos apliques de pared.

Por otro lado, tenemos los zapatos que suelen ocupar mucho espacio. Si este es escaso, se puede recurrir a un mueble con cajones abatibles en distintas alturas. Como el calzado se guarda en vertical, este tipo de zapateros ocupan muy poco de fondo, entre 15 y 20 cm, y caben, incluso, detrás de una puerta.

Situar una banqueta con tapa abatible a los pies de la cama, la cual, además de servirnos de ayuda para calzarnos y descalzarnos, nos permita guardar sábanas y mantas en su interior es una opción muy práctica y decorativa. Otro mueble útil en esta zona es el puff.

Hoy en día, la zona de trabajo en el dormitorio principal es una opción muy versátil. Por este motivo podemos colocar una mesa o un escritorio en el saliente de la ventana para aprovechar al máximo este espacio.

Así que ya sabes, ganarle metros a tu estancia es la máxima de la decoración del siglo XXI. Cualquier espacio puede y debe aprovecharse, solo hace falta tener visión.