4 consejos para el cuidado del jardín en verano

Si quieres que tu jardín sobreviva con éxito a las altas temperaturas del verano, solo tienes que leer estos consejos.

El cuidado del jardín en verano supone prestar mucha atención a las horas de riego y a la prevención de las posibles plagas e infecciones.

Aunque nuestro jardín necesita cuidados específicos durante todo el año, en verano aún más, ya que las altas temperaturas y/o la sequía pueden causar importantes daños.

Obviamente en verano todas las plantas se verán afectadas, pero más aún en las zonas más secas. Por eso es importante conocer qué plantas para clima seco existen, para que aguanten mejor las altas temperaturas.

Si te vas a ir de vacaciones y no tienes a nadie que pueda regar tu jardín, la mejor solución es adquirir un sistema de riego automático. De esta forma podrás programar las horas de riego con la frecuencia que estimes.

A continuación te dejamos 4 consejos que te ayudarán en el cuidado del jardín en verano, ¡te ayudarán!.

1. Regar a primera o última hora del día

Es muy importante regar o muy temprano o muy tarde. Es la mejor manera de que la tierra conserve mayor tiempo la humedad.

Por eso, debemos evitar a toda costa las horas centrales del día. El agua se evaporaría antes de penetrar en la tierra.

Regar jardín.

De esta forma, además de mantener la humedad, ahorrarás en agua. También puedes reutilizar agua que te sobre tras hervir verduras en casa o cosas por el estilo.

Si no vas a estar en casa todos los días, puedes hacerlo mediante un sistema de riego automático. Eso sí, debes revisar periódicamente el estado de los aspersores, para asegurar su correcto funcionamiento.

También es recomendable escoger plantas autóctonas, ya que las exóticas necesitarán muchos más cuidados y van a consumir más agua.

2. La importancia de un buen abonado

El abono, también conocido como fertilizante, es imprescindible para el mantenimiento de nuestras plantas y el cuidado del jardín en verano. Gracias a su uso se propiciará un mayor crecimiento y desarrollo de las plantas.

Sin duda, la mejor época para abonar nuestro jardín es en los meses comprendidos entre primavera y verano, ya que es cuando las plantas se encuentran más activas.

Abono para el césped.

En el mercado encontrarás una gran variedad disponible. Puedes encontrarlos integrados por un solo componente o por dos o más. Además, en función de su origen, hay dos tipos principales:

  1. Orgánicos: de origen animal o vegetal.
  2. Inorgánicos: de origen mineral.

Es muy importante utilizarlo en la medida correcta, ya sea incorporado en el agua de riego o directamente sobre la tierra.

3. Cuidado del jardín en verano: hay que prevenir las plagas

Ya sabemos que es mejor prevenir que curar, y sobre todo en verano, cuando es más fácil que nuestras plantas se vean afectadas por plagas y enfermedades.

Por eso hay que regar sin excesos, ya que un exceso de agua también puede provocar la aparición de hongos.

Debemos tener a mano algún tipo de pesticida, para utilizarlo antes de que unas plantas contagien a otras. Hay que estar muy atentos a las señales que nos indican si una planta está enferma o no.

Plagas jardín.

Podemos intentar controlar las plagas con remedios naturales que podemos hacer nosotros mismos en casa y, si las plagas actúan de todas formas, proceder a usar los pesticidas pertinentes.

Además, hay que prestar atención a cómo podamos o segamos, ya que si lo hacemos en exceso las plantas, arbustos y árboles pueden verse debilitados, lo que propiciaría la actuación de plagas.

4. El correcto mantenimiento del césped

Por último, queremos hablar de la importancia de un buen mantenimiento del césped para el cuidado del jardín en verano.

El césped trae varias ventajas en verano, la principal es que aporta frescura en los días más calurosos. Parece que hay algún grado menos, lo cual se agradece.

Mantenimiento del césped.

Eso sí, hay que tener cuidado para no cometer errores en su mantenimiento:

  • No hay que cortarlo en exceso: ya que las raíces se debilitarían. Lo ideal es que mida cerca de 5 centímetros en todas las zonas, de forma regular.
  • No regarlo demasiado: no necesita demasiada agua, ni en verano. Es más, un exceso de agua podría provocar la aparición de plagas.  Simplemente hay que hacerlo en función de los tipos de césped.
  • Segarlo muy poco: hay que segarlo entre una y dos veces por semana, es algo fundamental. Así se absorberá mejor el agua y las raíces tendrán más fuerza.

Si además, durante el invierno alguna zona se ha quedado sin hierba, puedes aprovechar y replantarla. Tampoco hay que olvidar retirar las malas hierbas existentes.

Conclusión

Por tanto, es posible que tu jardín aguante bien las altas temperaturas del verano. Y si te gustan las plantas, puedes escoger plantas de interior para el verano, para que también haya frescura dentro de casa.

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