Los cactus: preparados para la adversidad

28 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
Sin agua, sin apenas nutrientes, con depredadores expectantes y temperaturas que varían del día a la noche, los cactus han tenido que adaptar su morfología para poder vivir, y eso tiene su mérito.

Seguro que habrás escuchado en multitud de ocasiones que el aspecto de los cactus no es bonito. Incluso, hay personas que opinan que tienen una morfología agresiva; pero nada más lejos de la realidad. Después de leer este post acabarás por sucumbir a su belleza salvaje.

Los cactus son originarios de zonas desérticas del continente americano, son el género más amplio y variado del grupo de las plantas crasas. Se caracterizan por las afiladas púas que son parte de su peculiar defensa frente a los hambrientos herbívoros con los que comparten hábitat.

Pertenecen a la familia de las cactáceas, comprendiendo en total más de 10.000 cactus y con tamaños para todos los gustos. Si están bien escogidos, formarán una magnífica colección que puedes tener en el jardín de tu casa.

Métodos de defensa

Cactus en la ventana.

En la mayoría de ellos, las hojas se reducen hasta desaparecer, mientras que presentan modificaciones epidérmicas en forma de púas para defenderse de los depredadores.

Los cactus también se caracterizan por tener un tallo suculento ceroso de formas variadas. En función de la especie, normalmente presentan costillas verticales que se expanden o contraen según la cantidad de agua que albergue el tallo.

Las sustancias tóxicas que desprenden muchas de estas plantas al cortarlas son también parte de su defensa contra el enemigo en parajes donde la lucha por la supervivencia está a la orden del día.

Muchos otros usos

Usos de los cactus.

Además de despertar un enorme interés en el mundo de la jardinería, los cactus se utilizan ampliamente como alimento, principalmente, por los frutos de algunas especies, como la higuera chumba, pero también por las semillas de otras que se comen asadas.

Se usan para alimentar ganado en zonas muy áridas, así como en el suelo para delimitar el área de descanso de los animales. También se ha recurrido a ellos por sus propiedades curativas y alucinógenas, siendo un ejemplo de ello el peyote.

Una finalidad de los cactus, que seguramente no conocías, es que se utilizan para fijar el suelo y prevenir la erosión en zonas de lluvias torrenciales.

Los cactus y sus formas

Dentro del grupo de los cactus, es posible encontrar una amplia variedad de formas, tallas y volúmenes. El aspecto del tallo nos lleva a hablar de una posible clasificación de los cactus por su apariencia.

Sin embargo, al margen de esto, en los cactus también se distinguen distintas formas de púas y de areolas, siendo, en realidad, unos órganos que dan lugar a hojas, brotes, flores, pelos y espinas. Vamos a nombrarte algunas de sus formas más características:

Cactus columnares

Cactus columnares.

En los tallos de los cactus columnares se aprecian especialmente las costillas longitudinales en todo el cuerpo. Su número y relieve varían según la especie.

En este grupo se incluyen los populares céreos, cuyo nombre les viene de su aspecto en forma de cirio. Algunos tienen apariencia sedosa pero punzante, y otros están cubiertos de espinas vellosas que con el tiempo adoptan forma de candelabro.

Cactus globulares

Cactus globular.

Son redondeados, de diferentes diámetros, y el tallo puede ser liso, rayado o lleno de protuberancias. Están completamente llenos de espinas, y poseen flores que aparecen en la parte alta de la esfera, excepto en los cactus más pequeños, que salen por todas partes.

El peyote, la lengua del demonio y el conocido asiento de la suegra son los cactus más característicos de este grupo. Eso sí, ten cuidado de donde los colocas para que no te sorprendas con un pinchazo.

Cactus de paletas

Cactus de paletas.

Pertenecen a este grupo las conocidas chumberas, también llamadas tunas o pencas. Poseen tallos ovalados y aplanados, similares a las paletas, que reciben el nombre de cladodios.

En zonas áridas de África y América, estas paletas, que contienen agua, proteínas y carbohidratos, son el único alimento del ganado rumiante en época de sequía.

Cactus candelabro

Cactus candelabro.

Crecen ramificados, especialmente en la parte superior, y ofrecen la apariencia de un candelabro con varias columnas que se sostienen en un solo pie.

Browningia candelaris Carnegiea gigantea son de los más grandes del mundo, y alcanzan entre 5 y 20 metros de altura, dada su longevidad. Hay que decir que crecen muy lentamente, unos 30 centímetros cada diez años.

Y ya sabes, merece la pena tenerlos en el interior de tu casa o en tu jardín, porque tendrás la ventaja de que no necesitan excesivos cuidados.