Sistemas de riego automáticos para tener en el jardín

Daniela Castro · 1 octubre, 2018
Los sistemas de riego automáticos cuentan con una tecnología que garantiza el continuo riego de las plantas, incluso cuando las personas no están en casa. Descubre cómo funciona.

Una de las necesidades básicas de todos los jardines es el riego. Aunque se requieren muchos otros cuidados para su mantenimiento, proporcionarles agua de forma regular garantiza el sano crecimiento de las plantas. ¿Qué son los sistemas de riego automático?

Muchos olvidan regar las plantas cuando se debe, o bien, se toman demasiado tiempo. Gracias a los sistemas de riego automático, esta labor se simplifica y se realiza de forma más óptima. Es un mecanismo que cada vez se hace más popular, ya que tiene interesantes beneficios.

Y es que, gracias a su tecnología, es la solución para asegurar el riego sin tener que arrastrar mangueras o invertir horas en ello. Entendiendo que muchos aún no saben de qué se trata, a continuación queremos darlo a conocer con sus aspectos más relevantes.

Beneficios de los sistemas de riego automático

Sistema de riego para el jardín.

El beneficio principal de los sistemas de riego automático es que garantizan el riego de las plantas, inclusive cuando no puedes estar en casa. Sin embargo, más allá de esto, ofrece otras interesantes ventajas que vale la pena mencionar:

  • Permite ahorrar tiempo, ya que no tendrás que hacer el trabajo manualmente.
  • No será necesario utilizar mangueras y otros elementos tradicionales de riego.
  • Las llaves se abren y se cierran a la hora que lo indiques.
  • Sus elementos complementarios, como los aspersores y difusores, ayudan a distribuir el agua de manera más uniforme, regando todo el lugar.
  • Funciona con todo tipo de “subsistemas”, incluyendo riego de goteo, riego subterráneo, cintas de exudación, entre otros.

¿Dónde se recomienda instalar los sistemas de riego automático?

Considerando los beneficios mencionados de los sistemas de riego automático podemos decir que son aconsejables para cualquier lugar. Desde pequeños jardines, hasta largos terrenos de cultivos, son una gran alternativa para un mantenimiento optimizado de todas las plantas.

Ahora bien, si mencionamos sitios preferenciales, cabe destacar que son los más indicados para jardines que tienen mucho césped. Si se desea conservar estas zonas verdes, hay que regarlas de manera continua, especialmente en épocas de verano.

¿Qué debes tener en cuenta antes de instalar un sistema de riego automático?

Lo primero que debes tener en cuenta antes de instalar alguno de los sistemas de riego automático es la superficie en que se desea utilizar. Es esencial saber qué tipo de suelo tienes. Por ejemplo, entre más arcillosos sea, más agua retendrá.

Aspersor.

Asimismo, es clave identificar cuáles son las áreas del jardín donde se requiere cierto control con la humedad. Un dato imprescindible es saber las cantidades de agua que necesita cada especie de planta o cultivos. Un césped no tiene las mismas necesidades que un árbol o flores.

En consecuencia, una vez determines estos factores, podrás elegir un kit de riego automático adaptado a los mismos. Reúne la información necesaria y pide asesoría en la tienda.

Componentes de un sistema de riego automático para el jardín

Programador

Es el responsable de hacer toda la “magia” de los sistemas de riego automático. Su función principal es abrir y cerrar las electroválvulas en los tiempos que se le indica. Ofrece la opción para programar qué días y en qué horarios se realizará el riego.

Nota: al momento de realizar la instalación es primordial considerar que la mayoría de los programadores deben estar protegidos de la lluvia y necesitarán una toma de corriente.

Electroválvulas y arquetas

Las electroválvulas son las encargadas de permitir o bloquear el paso del agua según se indique en el programador. Por su parte, las arquetas son unas cajas, usualmente plásticas, en las que se ponen las electroválvulas.

Piezas de un sistema de riego.

Llave de paso

Aunque este elemento no es imprescindible en la instalación del sistema de riego automático, sí es muy recomendable. Se puede incorporar entre la toma de agua y la caja de electroválvulas. Sirve para regular la salida de agua o cerrarla por completo si hay una fuga.

Cables

Son de 24v y se emplean para conectar el programador con las electroválvulas. Dado que no representan peligro, se pueden enterrar. Sin embargo, es fundamental ponerles protección doble o triple para mayor seguridad.

Tuberías

En promedio se emplean tuberías de 32 y 25 mm de diámetro. Pueden ser de polietileno o de PVC. Las primeras se enroscan con facilidad con sus respectivos accesorios, mientras que las de PVC se deben unir con pegamento especial.

Reductor de presión

Se emplea para el riego por goteo, ya que es una variedad en la que se necesita disminuir la presión. Hay tanto modelos complejos como sencillos.

Emisores de riego

De acuerdo a las necesidades identificadas en el jardín, se pueden emplear opciones como:

  • Aspersores
  • Microaspersores
  • Cintas de exudación
  • Difusores
  • Riego subterráneo
  • Tuberías de goteo

En resumen, independientemente de las necesidades y tamaño del jardín, los sistemas de riego automático son una herramienta adecuada para facilitar su cuidado. Se instalan con facilidad, son de larga duración y tienen interesantes ventajas.